Introducción
Un diente impactado es aquel que no emerge a través del hueso y la encía dentro del periodo esperado en el desarrollo normal(1). La impactación de los incisivos maxilares permanentes tiene una prevalencia actual de 0.1-0.5%(2), lo que la convierte en una condición poco usual. Su baja incidencia contradice la alta importancia clínica de este desorden ya que los incisivos maxilares desempeñan un papel crucial en la sonrisa de un individuo. Su erupción normal, posición y morfología son de suma importancia para la función oral y estética facial(3). Dicha ausencia no solo afecta la apariencia del individuo, sino que también influye directamente en su autoestima(1). La impactación del incisivo central puede atribuirse a una variedad de factores, incluidos la dilaceración, fusión de las raíces dentales, obstáculos en los mecanismos normales de erupción como dientes supernumerarios u odontomas, presencia de tumores y condiciones sistémicas subyacentes, por ejemplo; desequilibrios hormonales, deficiencias nutricionales o predisposición genética. Estos factores conducen a cambios en el desarrollo dental y una trayectoria eruptiva desviada(1).
En condiciones normales los incisivos centrales maxilares comienzan a erupcionar alrededor de los 6 años. Cuando la erupción fisiológica no ocurre, el paciente debe ser referido a evaluación ortodóncica(4). Su diagnóstico se basa en un examen clínico complementado con análisis radiológicos que permitan planificar correctamente el tratamiento y la dirección óptima de la tracción, facilitando así la tracción de los dientes impactados mientras se conserva el periodonto sano(5). El ortodoncista suele enfrentarse a un dilema en cuanto a remover el diente impactado o guiarlo a su posición correcta. En los casos en que los incisivos están anquilosados, en posición desfavorable o presentan una dilaceración muy angulada, la extracción suele ser la recomendación ideal. Por el contrario, cuando la alineación del diente es favorable para su tracción, es necesaria una combinación de exposición quirúrgica y abordaje ortodóncico para su correcta alineación en la arcada dental(2). La tracción mediante ortodoncia ofrece resultados más favorables en el aspecto oral y estético con una menor implicación de complicaciones. Sin embargo, plantea varios desafíos sustanciales, demandando mayor tiempo de tratamiento y una habilidad más amplia por parte del profesional(6). La técnica quirúrgica cerrada es el tratamiento usualmente indicado en la literatura frente a la impactación dental, con una exposición quirúrgica seguida de la adhesión de un aditamento para continuar con el movimiento ortodóntico. A pesar de esto, la evidencia es escasa en términos de largo plazo(7). Idealmente, el clínico debe priorizar los objetivos de tratamiento que contribuyan a reducir el daño tanto al diente impactado como a los tejidos de soporte que lo rodean, por lo que es de suma importancia el pleno conocimiento de la morfología radicular, la técnica a aplicar y la consideración de todos los resultados posibles(8). Asimismo, el abordaje multidisciplinario resulta fundamental, ya que la colaboración entre ortodoncistas y periodoncistas prostodoncistas permite diseñar planes de tratamiento integrales que respondan de manera equilibrada a las necesidades estéticas, funcionales y biológicas de cada paciente(9). A continuación, se describe de manera detallada un caso clínico de erupción guiada de incisivos centrales maxilares impactados en una paciente en dentición mixta, tratado mediante un abordaje multidisciplinario.