Introducción
Las fisuras labio-palatinas constituyen una de las malformaciones craneofaciales congénitas más frecuentes y complejas, con una gran variabilidad anatómica, funcional y estética. Su abordaje requiere una planificación a largo plazo y una coordinación precisa entre cirugía, ortodoncia, logopedia y otras especialidades implicadas.
Desde el punto de vista ortodóncico, la intervención temprana no debe entenderse como una actuación activa indiscriminada, sino como una estrategia cuidadosamente dirigida a facilitar el tratamiento quirúrgico primario y a preservar las estructuras anatómicas para las fases terapéuticas posteriores. En este sentido, el ortodoncista actúa como un modulador del entorno anatómico, preparando el terreno para que la cirugía se realice en condiciones más favorables.
El presente artículo se centra en definir de forma clara y ordenada el papel del ortodoncista en las primeras etapas del tratamiento del paciente con fisura labio-palatina, evitando enfoques excesivamente técnicos y priorizando una visión clínica, ética y práctica, especialmente dirigida a ortodoncistas jóvenes o con menor experiencia en este tipo de pacientes.