Introducción
La Clase II esquelética es una de las maloclusiones más frecuentes en la población adulta, con una prevalencia en torno al 40 % en caucásicos y al 22 % a nivel mundial(1, 2). Una vez finalizado el crecimiento craneofacial, las opciones terapéuticas se limitan a dos vías: la cirugía ortognática, que corrige la discrepancia basal, o el tratamiento ortodóncico compensatorio, que la camufla dentoalveolarmente preservando las bases óseas(3); siendo este último la elección más conservadora en casos moderados o en pacientes que rechazan la cirugía. La decisión terapéutica debe basarse en una evaluación integral del perfil, el patrón facial, la inclinación de los incisivos, la severidad de la maloclusión, las posibles asimetrías esqueléticas y las preferencias del paciente(4).
La compresión maxilar basal añade un problema transversal al diagnóstico, ya que, en el paciente adulto, la sutura palatina media está fusionada, lo que sitúa la expansión quirúrgicamente asistida (SARPE) como el tratamiento estándar. La introducción del Sistema Damon® de autoligado pasivo ha reabierto el debate sobre las posibilidades de expansión dentoalveolar en pacientes adultos sin cirugía, al postular que las fuerzas ligeras y continuas favorecen la remodelación ósea alveolar y el desarrollo de la arcada(5-7). La disponibilidad de dispositivos de anclaje temporal esquelético (TADs) ha ampliado aún más el espectro de compensación ortodóncica(8, 9).
La ausencia de un incisivo central superior (ICS) añade un desafío estético y funcional de gran magnitud, ya que compromete la guía incisiva, la simetría del segmento anterior, la línea media dentaria y la estética de la sonrisa. La etiología puede ser traumática —el ICS es el diente más susceptible a la avulsión— o del desarrollo (agenesia, dilaceración, fusión, entre otras). Hasta un 84% de los traumatismos dentarios afectan a los incisivos centrales superiores, mientras que la prevalencia de agenesia en estos dientes se sitúa en torno al 1%(10-13). En este contexto, la compensación mediante extracción simétrica del incisivo central contralateral y sustitución dentaria con remodelación de composite es una estrategia documentada que puede proporcionar resultados estéticos y funcionales aceptables como alternativa a un tratamiento implantológico(14).