Introducción
La ruptura de la bóveda palatina que provoca una comunicación no fisiológica entre la cavidad oral y la nasal se conoce como comunicación oronasal (CON), siendo una presentación poco común en la práctica clínica diaria, excepto en pacientes con labio leporino y paladar hendido1.
La etiología de la comunicación oronasal (CON) puede ser congénita o adquirida, siendo los defectos de la fisura alveolar y palatina el factor etiológico más común. Las causas adquiridas pueden ser traumatismos, patología periapical, infecciones, neoplasias, necrosis radioquirúrgica y quimioterapéutica(1), complicaciones posquirúrgicas y ortodóncicas.
Las manifestaciones clínicas de la CON incluyen regurgitación nasal de líquidos, alteraciones fonatorias, halitosis, disgeusia e infecciones recurrentes del tracto respiratorio superior.
La deficiencia transversal del maxilar es una condición física común con una prevalencia del 9,4 % en la población general y del 30 % en la población ortodóncica(2), cuyo tratamiento de elección consiste en la expansión rápida del maxilar (ERP) descrita por Haas et al(3) en 1961.
La expansión palatina rápida (ERP) tiene una tasa de éxito cercana al 100 % en niños, sin embargo, debido a la calcificación progresiva de las suturas craneofaciales transcurrido el pico de crecimiento, comienza a descender, a la par que se incrementan ciertos efectos no deseados tales como inclinación dental, dehiscencias óseas e incluso pérdida dental(4)(5).
En adultos jóvenes se consiguen buenos resultados mediante el uso de disyuntores directamente anclados a hueso, comúnmente conocido como MARPE (expansión rápida del maxilar asistida con minitornillos)(6).
Sin embargo, a partir de la tercera década de la vida, las suturas están generalmente osificadas, por lo que intentar expandir conlleva riesgo exponencial de complicaciones clínicas como dolor significativo, impactación del aparato en la mucosa, comunicación oronasal, expansión asimétrica, inflamación cigomática, diástasis de suturas craneofaciales —incluida la frontomaxilar—, fracturas óseas, afectación del nervio infraorbitario, así como un lógico fracaso de la apertura de la sutura palatina media(7)(8).